Navegante, ¿a dónde vas?
Navegante, ¿adónde vas?
Navegando voy sin rumbo,
porque sin rumbo navegar yo quiero.
E impasible condeno a aquél viajero,
que transita por las calles de este mundo,
habiendo creado previamente su sendero.
Navegante, ¿adónde vas?
A buscar sin rumbo lo que ignoro,
por los recónditos lugares de mi mar informe.
Y donde la ruta, para mi, desconocida existe,
disiparé sin tregua lo que mi alma ignora,
para continuar mi marcha por mi mar profundo.
Navegante, ¿adónde vas?
A cantar por las noches la canción del viento,
y a ser oído por la paz nocturna del eterno tiempo,
a ser loado por la voz innata de las tiernas aguas.
Ancho mar, ancho sepulcro de mi canción gallarda.
Diminuto firmamento; receptáculo impoluto de la inmortal belleza.
Navegante, ¿adónde vas?
¡Ven y contempla mi caminar sin rumbo!
Tiene el necio un rumbo y caminar no sabe.
Busca la verdad el sabio por trazadas sendas,
Pero el mar donde navego yo sin rumbo.
Si comienza o si se muere, en verdad, lo ignoro.
¡Es el mar de mi existencia!
Poemario ¡He aquí al Hombre!
Autor: Gustavo Jiménez.
Editorial Hominis
Derechos Reservados

Es sorprendente que en esta poesía el poeta nos presenta la nostalgia por la vida, la incertidumbre de no saber hacia dónde dirigirse, peor sobre todo la certeza de que su caminar es SIN RUMBO, POR EL MAR DE SU EXISTENCIA.
ResponderEliminar