lunes, 22 de febrero de 2016

Si un día me amaras

 Si un día me amaras

… blandiría mi espada nuevamente
y emprendería cientos de guerras
Hasta conseguir un mundo de victorias.

… me elevaría hasta el infinito
En busca de aquella eternidad
Que me ha dejado en el olvido.

… ascendería a la montaña más alta
Y lanzaría mi verdad desde la cumbre:
"Que solo el amor me hizo hombre de hierro".

… trituraría el dolor que un día guió mis pasos,
Y demolería sin piedad mi atroz calvario.
Aquél día construiría un mundo nuevo.

… bendeciría por siempre la dádiva divina,
Y un templo bendito por tu amor levantaría,
Pues eres el ser por quien bajé al sepulcro.

… laceraría la distancia maldita que ahora nos separa,
y crearía entre tu corazón y el mio tan solo cercanía…
la cercanía que ayer se levantaba en medio de los dos.

… así pues, mi alma sería distinta y danzaría
Como nunca con la sinfonía de un eterno instante,
Solo un instante… solo un momento, si un día me amaras.

Gustavo Jiménez (El poeta del Humanismo)
Editorial Hominis

Derechos Reservados

viernes, 19 de febrero de 2016

Tendrá que amanecer


 Tendrá que amanecer

Alguna vez reiremos juntos
como párvulos que gozan la dádiva adquirida
Celebraremos con soltura
el ósculo divino que un día sin querer la vida nos legó
Amaremos como nunca
a aquél humano amor que a nuestras vidas fusionó
En un romance eterno,
en una eterna dicha, en una dicha sin alfa y sin omega
alguna vez la tierra toda
será morada santa de mi alma renovada por noches placenteras
por noches de sosiego
por tardes delicadas y días inolvidables de gratas soledades
viviremos aquél día
como seres celestiales que exaltan sin cesar la grandeza de los dioses
y en esa pulcra honra
pediremos al buen Dios bendiga con sus manos la gloria de tu encanto.
Tendrá que amanecer
Y por siempre nuestras almas tendrán veloces alas para imponerse al tiempo
Para volar con libertad
Al vasto firmamento del cual alguna vez gustosas descendieron
Volarán a un mundo nuevo
Donde no existe ya la angustia, rencores o tristezas, dolores y penurias
Con solo imaginarte
Atada a mi existencia me dispongo a esperar el día en que amanezca.
Hoy la tormenta me posee
Y se yergue en mi horizonte como desafiando mi invencible resistencia
Hoy el mundo entero
Murmura por doquier que tumbada en el abismo mi alma se ha quedado
Pero sólo tú y yo sabemos
Que del más profundo sueño alguna vez me habré de levantar
y aferrado a tus brazos
tomaré un camino nuevo, con la certeza de ver en mi existencia llegar la nueva aurora.
Tendrá que amanecer
Porque es la ley suprema que después de las tinieblas emerja la mañana
Porque Dios ha dispuesto
que después de la tormenta el sol se señoree sonriente allá en el horizonte
porque nada permanece,
y si hoy la vida es llanto permanente mañana será colmada de eterna algarabía
por todas estas cosas,
un día reiremos juntos, pues aguardo la esperanza que un día tendrá que amanecer.


Autor: Gustavo Jiménez (El poeta del Humanismo)
Editorial Hominis

Derechos Reservados