lunes, 21 de septiembre de 2015

Eres Eterna

 Eres Eterna

Una musa se nos ha ido
En un día inesperado,
Dejando a todos sus versos,...
En unas hojas plasmados.
Y quizás por un momento,
Mi corazón destrozado.

Hoy comienza a ser eterna,
Al lado del Gran Poeta,
Una musa dulce y tierna,
Siendo de El un gran profeta,
Hoy mi alma se prosterna
Ante tus sublimes letras.

El Gran Poeta te espera,
Con cálida recepción,
Y en sus manos la bandera,
De la otra Dimension,
Ondea, que dicha eterna!
Por tus versos de pasión.

Me alegro al ver tu sonrisa,
Que a tu vida acompañó,
Fuiste siempre gran poetisa,
También de gran corazón,
Yo te ensalzo fiel Clarissa,
Tu partida lloró yo.

A los Poetas del mundo,
Nos invade la tristeza,
Con sentimiento profundo,
Recordamos tus proezas,
Tu Ser de Argentina oriundo,
Y tu vida sin maleza.

Hoy comienza nueva vida
La Musa que un día cantó,
Nuestras almas van heridas,
En plena consternación,
Elogiando su partida,
A la otra Dimensión.


En homenaje a Clarissa Herrería Barbosa, fallecida el día 19 de septiembre de 2015 (Q.E.P.D)

Autor: Gustavo Jiménez (El Poeta del Humanismo)
Derechos Reservados

miércoles, 2 de septiembre de 2015

La Vida es Bella



 La Vida es Bella

En cada paso, constato que la vida es bella, pues veo
flores de mil colores que en los campos danzan con la música del sol,
Pájaros que cantan con maestría al llegar el alba,
y que lloran al contemplar la partida del gran rubio caballero,
árboles que se visten con el atuendo verde de la belleza,
y vientos que dispersan la fragancia de los mares.

¿No es esta la razón certera de que aún la vida es bella?
La belleza es el llamado de la vida que emerge del abismo,
Y la locura de los dioses que llega con las estaciones,
Para derogar el clamor del hombre sediento de consuelo.

Yo constato que la vida sigue siendo bella,
Al mirar al niño sonreír desde la cuna,
Al contemplar al forastero gustando su porción de pan,
Y al mirar al hombre actuar con honda sensibilidad.

¿Qué más puedo elogiar de la belleza de la vida?
La vida es bella y aún veo que el hombre se lamenta,
Sin poder alzar su mirada y elevar una acción de gracias
Por la grandeza y benevolencia de la vida.
Que el hombre en su camino constate a cada instante
Que a pesar de la tormenta la vida sigue siendo bella.


Autor: Gustavo Jiménez
Poemario: El canto del Alma
Editorial Hominis

Derechos Reservados

martes, 1 de septiembre de 2015

Cuando se vaya el Sol



 Cuando se vaya el Sol

Juguemos a infantilizarnos para vivir la vida otra vez,
Para hundirnos como el pez en el mar de los recuerdos,
Y viajar tomados de las manos y con los pies descalzos
a los lugares donde nuestra infancia se quedó.

Retornemos tarareando la canción de la añoranza,
sin pensar por un momento en nuestra juventud.
Vayamos al encuentro de aquél pasado donde reímos juntos;
Ahí donde lloramos al caer la tarde bajo el hechizo de una sombre gris.

Ea, ea, gritemos, palmoteando como cuando nuestros rostros
eran bañados por las cristalinas gotas de la inmensa lluvia.
Juguemos a infantilizarnos y perdamos la noción del tiempo
para que aquél recuerdo, ayer vivido, jamás se extinga.

Vamos, alma pura y transparente,
a reconstruir aquélla infancia que entre sonrisas y sollozos
cargamos sobre nuestras espaldas
cual si fuese la maleta de nuestros destinos.

Es hora de sentir el suave arrullo y el candor del viento,
de alegrar a nuestras almas con el trino de las aves,
y trepar aquéllos árboles donde jamás trepamos.

Miremos nuestras manos manchadas con el color negruzco de la tierra
y corramos descalzos por los arroyos y escondrijos de los verdes bosques
para capturarnos el uno al otro, así como ayer jugamos.

Vivamos la vida otra vez si razón tiene de ser vivida,
pues aquélla infancia nuestra que ayer vivimos,
nos habrá llegado por el sendero bendito del feliz recuerdo.

Y así, cuando se vaya el sol, quedarán nuestras almas
transformadas por aquél ayer.


 Gustavo Jiménez
 
Derechos Reservados