domingo, 26 de octubre de 2014

¡Volaremos!


¡Volaremos!

Un día uniremos nuestras alas y eternamente volaremos.
Nuestras esencias se despojarán de la cobertura material,
Para ascender paso a paso por las escalinatas del más allá.
Ese día danzaremos y entonaremos una canción de paz
Pues cuando unamos nuestras alas eternamente volaremos.

Cuanto en este mundo hicimos lo olvidaremos, pues aquí se queda;
La celebridad y la ignorancia, la lujuria y la arrogancia.
He aquí que partiremos con las manos vacías al declinar el día
Y sólo nuestras esencias quedarán de la existencia
Ellas volarán eternamente, y sin tregua hacia un mundo trascendente.

Una cruz aquí se queda; la pesada cruz de la existencia.
El sollozo y la penumbra, la abyección y la tristeza
Recogerán sus frutos y se golpearán el pecho ante una tumba.
Mientras nuestras esencias emprenderán su vuelo eternamente,
Este mundo será reducido a una fría y pestilente tumba.

Oh, ¡gloria, gloria! Ese día en que juntos volaremos,
Será el fin de una era, y la prolongación de un periodo de paz,
Se impondrá la verdad como justo juez, y todas las esencias serán coronadas.
Llegará el día, sin que hombre alguno pueda detenerlo;
El día en que uniremos nuestras alas y eternamente volaremos.
 
Poemario: ¡He aquí al hombre!
Autor: Gustavo Jiménez
            Editorial Hominis

Derechos Reservados

2 comentarios:

  1. Algún día volaremos a un lugar que aun desconocemos pero que creemos que existe. Sin lugar a dudas, ese día llegara y nada ni nadie lo podrá detener.

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