Perorata de la libertad
Hombre, lucha con denuedo y marcha en pos de mí.
Levántate, toma tu alforja y emprende tu viaje
Por ese mundo desconocido en tu imaginación.
Sólo así aprenderás y entenderás la razón de tu vivir.
Hombre, no naciste para ser esclavo, sino para marchar
conmigo,
Aún cuando mis pasos parezcan agotarse, y aun
Cuando la tempestad se manifieste en tu existir.
Yo te lo ordeno:
¡Levántate porque un nuevo mundo,
abre sus brazos para abrigarte en su seno!
Hombre, no me busques en la razón ni trates de entenderme
Mediante la humana ciencia que has creado para vivir
engañado.
Por el contrario, búscame dentro de tu corazón,
Y verás que soy difícil de encontrar,
Pero que no me oculto a aquél cuyo corazón y voluntad
dispone
Para internarse en el mundo que he creado para él.
Hombre, ve y conquístame, pues he aquí que soy tu
destino.
Y que iré contigo al abismo cuando la gloriada muerte
salga a tu encuentro.
Poemario: He aquí al hombre
Autor: Gustavo Jiménez
Editorial Hominis
Derechos Reservados

No hay comentarios:
Publicar un comentario